En la tormenta, cuando el miedo llegó
En el silencio, cuando el alma lloró
Tu mano extendida me vino a buscar
Tu luz en la sombra me enseñó a caminar.
No hay oscuridad que pueda ocultar
Tu amor infinito, Tu forma de amar
Promesa eterna que no fallará
Si Tú estás conmigo, nada me faltará.
Dios, mi Salvador, mi roca y mi luz
Mi refugio seguro, mi escudo y mi cruz
Nunca me dejas, nunca me sueltas
En Tu fidelidad, mi alma se encomienda.
Eres el camino, la vida y la verdad
Mi Salvador, por la eternidad.
Aunque los montes se lleguen a mover
Y los valles profundos me vean caer
Tu presencia es constante, Tu gracia es real
Tu amor es la fuerza, Tu amor es vital.
Levanta tu voz, ríndete a Él
Él no te ha dejado, Él es fiel
No importa la carga, no importa el dolor
Él es tu rescate, Él es tu Señor.
Siente Su abrazo, siente Su paz
Él es el Dios que nunca te dejará atrás.
Dios, mi Salvador, mi roca y mi luz
Mi refugio seguro, mi escudo y mi cruz
Nunca me dejas, nunca me sueltas
En Tu fidelidad, mi alma se encomienda.
Eres el camino, la vida y la verdad
Mi Salvador, por la eternidad.
Nunca me dejas...
Mi Salvador...
Amén.