[Verse 1]
Te vi por casualidad en un segundo digital,
y todo lo guardado se volvió real.
Salieron a la luz los sentimientos del desván,
temblaron mis cimientos, como nunca más lo harán.
Mi alma se estremeció al mirarte allí,
y una verdad antigua despertó en mí:
que yo, mujer, estaba destinada a amarte
y a pasar el resto de los días junto a ti.
[Verse 2]
Vos estás en el este, en la ciudad donde atiende Dios,
yo estoy en el oeste, donde el sol se despide de las dos.
La distancia da miedo, que la piel con piel no pueda funcionar,
pero nunca hay un certificado de garantía al comenzar.
Tengo el pasaje hace meses, y todas las semanas cambio la fecha.
Ya quiero estar allá y no aguanto que mi corazón tenga miedo a cruzar la brecha.
Pero subir al avión y saber que ya no hay vuelta atrás...
es un paso que cuesta dar.
[Chorus]
Me prometiste que iba a tocar el cielo con las manos,
y ya empecé por algo, a diez mil metros ya estoy en las alturas.
El corazón me galopa,
mientras el viento va borrando las dudas.
[Verse 3]
Una hora y media entre las nubes y ahora voy bajando las escaleras.
Te veo jugando con tu cabello blanco que sabés tan bien me provoca,
me abrís tus brazos tatuados y me llamás con un frenesí que aloca.
No hicieron falta palabras,
me apretaste, fuerte, fuerte, mientras toda mi piel se erizaba.
Me besaste mil veces mientras mi lágrima nos bautizaba.
[Bridge]
Lo nuestro fue un reencuentro que sanó todas las heridas,
mi alma vibró al reconocer que te había amado en mis otras vidas.
Durante meses te visité en sueños...
y esta noche mi alma se duerme fundida en el hogar que es tu pecho.
[Outro]
Y aunque el mundo se mueva,
siempre estaré contigo,
como las estrellas que hacen brillar la noche,
te llevo en mi destino,
a través de cada suspiro,
eres mi verdad infinita,
siempre en este viaje,
bailamos en la vida.