Me mirabas a los ojos
y mentías sin temblar,
yo creyendo en tus promesas
mientras jugabas a amar.
Decías “sos la única”
con otra en el celular,
qué fácil decir te quiero
cuando no sabés respetar.
No fue un error,
no fue un descuido,
fue una elección
y yo no estaba invitada a tu cinismo.
No era amor si me engañaste,
si te reías de mi fe,
no era amor si me jurabas
lo mismo que a otra también.
No me falló el corazón,
me fallaste vos,
confundiste querer
con no saber estar solo.
Yo defendiendo tu nombre
cuando dudaban de vos,
y vos rompiendo mi espalda
mientras te daba lo mejor.No me pidas perdón ahora,
llega tarde y sin valor,
las disculpas no arreglan
la traición que hiciste vos.
No era amor, era costumbre,
era ego, era control,
yo te amé de verdad
y vos jugaste a ser actor.
Hoy no te odio, te superé,
y eso duele más que mi rencor,
porque el que pierde acá no soy yo,
es el que engaña
y después no entiende por qué se quedó solo.