Mamá Melia, papá Millo,
cuánto los quiero a los dos.
Aunque a veces no venga mucho a verlos,
siempre los tengo presente en mi corazón. Sus palabras son mi guía,
sus abrazos mi calor.
Mamá Melia, papá Millo,
ustedes son mi inspiración.
Siempre los llevo conmigo,
en cada paso, en cada canción.
Aunque la distancia exista,
su amor me da dirección.
Recuerdo tardes de historias,
risas que llenan la casa.
El ejemplo de su vida
es la fuerza que me abraza.
Mamá Melia, papá Millo,
cuánto los quiero a los dos.
Aunque el tiempo corra ligero,
su cariño es mi farol. Siempre los llevo conmigo,
en cada paso, en cada canción.
Aunque la distancia exista,
su amor me da dirección. Si alguna vez me ven ausente,
no duden de mi querer.
Porque en mi alma están presentes,
y jamás los dejaré de ver. Sus manos guardan memoria,
de trabajo y de bondad.
Son raíces de mi historia,
mi refugio, mi verdad. Mamá Melia, papá Millo, cuánto los quiero a los dos.
Hoy les canto con el alma,
mi gratitud y mi amor. Siempre los llevo conmigo,
en cada paso, en cada canción.
Aunque la distancia exista,
su amor me da dirección. Mamá Melia, papá Millo, mi orgullo, mi bendición.
Aunque la vida me lleve lejos,
ustedes son mi corazón.