Escucha esto: no todo está perdido.
Hay noches donde el silencio pesa más que la voz,
donde el frío de la duda te hace sentir que todo es adiós.
Caminas con los pies cansados, cargando un gran dolor,
buscando una respuesta, buscando un poco de calor.
El mundo grita fuerte, pero no te deja escuchar,
que en medio de tu guerra, hay un refugio donde descansar.
(Pre-coro)
No intentes luchar con tus propias fuerzas hoy,
no busques respuestas en quien no sabe quién soy.
Hay un susurro suave que viene del cielo hacia ti,
diciendo que no estás sola, que Su amor no tiene fin.
(Coro)
¡Clama a Dios! Que Él está atento a tu voz,
Él conoce el peso de tu carga y el dolor de tu corazón.
¡Clama a Dios! Que no hay grito que Él no pueda entender,
Él es el faro en la tormenta, Su mano te hará vencer.
Aunque no veas el camino, aunque el miedo te quiera atrapar,
clama a Dios, que Su gracia te viene a rescatar.
(Verso 2)
Él cuenta cada lágrima que ha caído en tu mejilla,
Él es el buen Pastor que cuida a Su pequeña oveja y su semilla.
No necesitas palabras elegantes ni un discurso perfecto,
Solo un corazón rendido, con un deseo de respeto.
Él ve tus batallas ocultas, las que nadie más conoce,
y en Su presencia santa, tu alma se fortalece.
(Puente)
Si el desierto es grande, Su presencia es mayor,
Si la noche es oscura, Él es el sol de tu resplandor.
Él transforma el lamento en una danza de alegría,
Él convierte tu tristeza en una nueva melodía.
(Coro)
¡Clama a Dios! Que Él está atento a tu voz,
Él conoce el peso de tu carga y el dolor de tu corazón.
¡Clama a Dios! Que no hay grito que Él no pueda entender,
Él es el faro en la tormenta, Su mano te hará vencer.
Aunque no veas el camino, aunque el miedo te quiera atrapar,
clama a Dios, que Su gracia te viene a rescatar.
(Outro - Suave)
Clama... que Él te escucha.
Clama... que Él está aquí.
No te rindas, porque Dios escribe tu historia hoy.