Intro - Beat de piano melancólico y pesado)
(Se escucha el sonido de un patio de escuela, risas de fondo que se desvanecen)
Escucha...
Me dijeron que moriría en el lodo.
Que mi nombre era un chiste, que yo no era nada.
Pero el odio es el mejor combustible que existe.
(Verso 1)
Caminaba por los pasillos con la mirada en el suelo,
cada insulto era un clavo, cada burla era un duelo.
Era la presa fácil, el blanco de sus risas,
mientras mi alma se rompía en mil pedazos, deprisa.
Sin futuro, decían, "naciste para perder",
pero el hambre de justicia me hizo florecer.
Me cansé de ser la sombra, de sentirme diminuta,
y elegí el camino oscuro, la más fría de las rutas.
(Verso 2)
Cambié el miedo por el frío del metal en la cintura,
aprendí que la piedad en este mundo es una locura.
Si el dinero es el idioma, yo lo hablo con fluidez,
empecé desde abajo, ganando cada vez.
Ya no hay bullying que me alcance en mi trono de cemento,
mis enemigos ahora solo son polvo en el viento.
Me busqué el poder, me busqué los fajos,
y subí hasta la cima desde los barrios más bajos.
(Estribillo - Con mucha agresividad)
Fue una pesadilla, sí, pero yo desperté,
todo lo que me quitaron, por la fuerza lo tomé.
Tengo el fajo en la mesa y el mando en la ciudad,
mi pasado fue una cárcel, hoy soy la autoridad.
Ni rastro de la niña que lloraba en el rincón,
ahora soy la jefa, la dueña de la exportación.
Dinero y poder, mi religión y mi ley,
la que ayer era nada, hoy es la reina sin rey.
(Verso 3)
Mirame a los ojos, ¿ves alguna duda?
La calle me enseñó que la verdad es cruda.
Aquellos que se reían hoy me piden clemencia,
pero mi corazón se congeló por su insolencia.
Controlo las rutas, controlo el mercado,
el mundo es un tablero y yo el movimiento ganado.
Narcotraficante, dicen con voz de espanto,
yo solo digo que cobré lo que lloré tanto.
(Outro)
(El beat se vuelve más lento y oscuro)
¿Se acuerdan de mí?
La que no tenía futuro...
Resulta que el futuro me pertenece.
Tengo todo el oro, tengo todo el control