Conmigo no hay cuentos ni falsas apariencias…
si vas a hablar, habla de frente,
porque aquí se conoce quién es quién.”
:
Conmigo no te equivoques,
yo no soy de aparentar,
no me asustan los habladores
que se quieren agrandar.
Yo respeto al que respeta,
esa es mi forma de andar,
pero al que viene de malas
no le pienso regalar mi paz.
No me quieras ver la cara,
porque sé bien dónde estoy,
no presumo lo que tengo,
pero sé muy bien quién soy.
Que se escuche este corrido
para el que habla de más,
yo camino con los míos
y no me dejo pisar.
Muchos llegan con palabras
presumiendo de valor,
pero cuando toca demostrarlo
se les acaba el resplandor.
Yo prefiero ser sencillo,
sin vender una ilusión,
porque el respeto verdadero
se demuestra con acción.
:
“No confundas ser tranquilo con ser débil…
uno puede andar en paz
y aun así saber poner sus límites.”
:
Yo no busco pleito alguno,
solo quiero progresar,
que la vida está pa’ vivirse
y los sueños pa’ alcanzar.
Si me caigo, me levanto,
no me pienso arrodillar,
porque aprendí desde abajo
que hay que saber continuar.
No me quieras ver la cara,
porque sé bien dónde estoy,
no presumo lo que tengo,
pero sé muy bien quién soy.
Que se escuche este corrido
para el que habla de más,
yo camino con los míos
y no me dejo pisar.
“Así somos los que aprendimos a luchar por lo nuestro…
sin humillar a nadie, sin buscar problemas.
La verdadera fuerza está en saber quién eres
y no dejar que nadie te haga menos.
¡Arre!”