Caminando por la lumbre, los pies me han quemado,
Varios tropezones que la vida me ha mandado.
Muchos piensan que es castigo, que Dios se ha olvidado,
Pero son las pruebas para ver de qué estoy forjado.
La tormenta pega recio, el viento quiere tumbar,
Pero traigo un buen cimiento que nadie va a arrancar.
Me caí mil veces, la rodilla ensangrentada,
La envidia tirando, la corriente pesada.
Pero arriba hay un Viejón que nunca me la deja abajo,
Me dice: "Levántate, mi compa, que esto cuesta trabajo".
No es el fin del juego si doblas las manos,
Es de valientes pararse, así somos los cristianos
Y nos hacemos más fuertes con cada caída,
Con amor y alegría se respira la vida.
El dolor es de un rato, la gloria es eterna,
Dios me dio la fuerza que en el alma gobierna.
¡Puro pa' delante, que el camino es largo!
Le sonrío a la vida, ya pasé lo amargo.
Hoy miro hacia atrás y me da risa el pasado,
De los baches del camino ya me he graduado.
La madurez no llega gratis, se paga con fe,
Si ayer me arrastraba, guáchenme, hoy sigo de pie.
No cargo rencores, la mochila va ligera,
Dios me dio el escudo para ganar la guerra.
Que vengan los retos, que venga el destino,
Si el de arriba va conmigo, yo no me inclino.
La fortaleza se despierta cuando el miedo se apaga,
Y una bendición del cielo cualquier fuego te aplaca.
Y nos hacemos más fuertes con cada caída,
Con amor y alegría se respira la vida.
El dolor es de un rato, la gloria es eterna,
Dios me dio la fuerza que en el alma gobierna.
¡Puro pa' delante, que el camino es largo!
Le sonrío a la vida, ya pasé lo amargo.
Aquí seguimos firmes...
Con la frente en alto y el corazón alegre.
Porque caerse es de humanos...
Pero levantarse, es de valientes.