Una vez que miré tus ojos,
algo en mí cambió sin razón,
me envolviste con tu amor,
llenaste entero el corazón.
Y no quiero irme de tus brazos,
no me quiero alejar de ti,
en tu amor yo encuentro paz,
eres todo para mí.
Padre mío, Abba eterno,
tu presencia es mi hogar,
cuando estoy entre tus brazos
todo vuelve a brillar.
Quiero quedarme en tus brazos,
sin soltarte nunca más,
perderme en tu mirada
y en tu amor descansar.
Llorar en tus brazos,
sentir tu paz y tu calor,
no hay nada más valioso
que tu palabra y tu amor.
Solo tú llenas mi alma,
solo tú me haces sentir,
que no estoy solo en el mundo,
que contigo puedo vivir.
Puente
Más valioso que el zafiro,
más brillante que un diamante,
es tu voz hablando en mi alma,
es tu amor tan constante.
Quiero quedarme en tus brazos,
no me quiero separar,
en tu presencia, mi Dios,
quiero siempre habitar.
Llorar en tus brazos,
y en silencio descansar,
porque solo tú me amas
como nadie más lo haras.