[Intro]
En la penumbra late una fe pequeña, igual que una vela tiembla y arde.
[Verse 1]
Madre de manos abiertas, el mundo pesa en tu espalda, lo sabes bien.
La ansiedad susurra dragas de humo, pero hay un Dios que escucha cada oración que haces.
Lágrimas como lluvia, caen en silencio, y aun así te levantas con el alba a tus pies.
[Pre-Chorus]
No estás sola en el fuego; una voz te llama desde dentro: confía.
[Chorus]
Jesús camina contigo, sosteniendo tu alma cansada,
Promete paz después de la tormenta y un refugio en la mano agobiada.
Tu sonrisa está dormida, pero volverá a florecer, sí, volverá a florecer.
[Verse 2]
Sanación para el latido cansado, sanación para el miedo que no se ve.
La oración es un puente de plata que cruza el silencio hacia la luz.
Con cada suspiro, Él cuida tus pasos, te pinta de calma el horizonte.
[Pre-Chorus]
Las cargas se hacen suaves cuando entregas el peso al Creador que no falla.
[Chorus]
Jesús camina contigo, sosteniendo tu alma cansada,
Promete paz después de la tormenta y un refugio en la mano agobiada.
Tu sonrisa está dormida, pero volverá a florecer, sí, volverá a florecer.
[Bridge]
Aunque la noche parezca eterna, Él susurra: eres amada, eres digna.
La promesa de un mañana sin miedo ilumina la herida.
[Chorus]
Jesús camina contigo, sosteniendo tu alma cansada,
Promete paz después de la tormenta y un refugio en la mano agobiada.
Tu sonrisa está dormida, pero volverá a florecer, sí, volverá a florecer.
[Outro]
Que el consuelo divino te abrace, que la esperanza vuelva a cantar,
En cada lágrima hay una semilla de un nuevo despertar.