[Intro]
Cae la tarde sobre la fábrica y el clangor del metal nos acompaña.
Luchamos contra el cansancio, pero seguimos con la mirada firme.
[Verse 1]
Lalo y José Luis en la línea, sudor en el cuello, manos al filo,
el reloj avanza sin pedir permiso, el tiempo nos quiere vencer.
Pero hay un vínculo que quema como faro en la neblina: camaradas,
no nos rendimos, seguimos juntos, aunque tiemble la ciudad.
[Pre-Chorus]
Entre chispas y sombras la amenaza se dibuja, cercana y fría,
nos mira de reojo, nos reta a dudar, a dejarlo todo.
[Chorus]
Tenemos la resistencia en el pecho, y la llama que no se apaga,
aunque el miedo muerda la espalda, seguimos, seguimos de pie.
La elección es entre la calma y el abismo, y elegimos el abrazo de la lucha,
porque juntos somos más fuertes que el mañana que llega.
[Verse 2]
El humo nos envuelve, la ciudad respira igual que nosotros,
cada gesto cuenta, cada paso pesa como un juramento.
El dilema es claro: salvar a quiénes dependen de nuestra labor,
o rendirse ante el clock que avanza sin piedad.
[Pre-Chorus]
Las paredes guardan historias de esfuerzo, de noches sin concluir,
y en nuestros ojos se enciende una promesa: no abandonaremos.
[Chorus]
Tenemos la resistencia en el pecho, y la llama que no se apaga,
aunque el miedo muerda la espalda, seguimos, seguimos de pie.
La elección es entre la calma y el abismo, y elegimos el abrazo de la lucha,
porque juntos somos más fuertes que el mañana que llega.
[Bridge]
Si el final respira cerca, respiramos cuatro veces más fuerte,
si nos vencen las sombras, quedarán nuestras huellas de acero.
[Chorus]
Tenemos la resistencia en el pecho, y la llama que no se apaga,
aunque el miedo muerda la espalda, seguimos, seguimos de pie.
La elección es entre la calma y el abismo, y elegimos el abrazo de la lucha,
porque juntos somos más fuertes que el mañana que llega.
[Outro]
Y cuando suene el último llamado, miraremos al horizonte con brío,
dos compañeros, una promesa: aguantar, resistir, continuar.