“La Familia de las Rosas”
En la sombra nace un juramento,
bajo luna roja y silencio lento,
una rosa negra empezó a florecer,
entre oro, sangre y poder.
Ella enseña con mirada firme,
voz suave que el miedo redime,
madre rosa, raíz y verdad,
corazón de hierro y lealtad.
Y detrás del traje, firme el guardián,
espina alerta, pulso de metal,
no habla mucho, pero si hay traición,
arde el mundo en su decisión.
Somos rosas en la oscuridad,
con espinas listas para luchar,
amor, orgullo y lealtad,
nadie rompe este lazo inmortal.
Pequeña rosa, heredera del sol,
crece jugando sin sentir el control,
porque el peso del imperio caerá,
antes que su infancia se rompa jamás.
Las mujeres mandan, fuego y dirección,
los hombres protegen con determinación,
ella aprende entre risas y luz,
mientras afuera gobierna la cruz.
Bailan sombras tras el cristal,
pero dentro hay paz celestial,
que nunca el polvo del poder
toque su risa al amanecer.
Si el mundo viene a desafiar,
primero tendrá que atravesar
las espinas de un mismo tallo,
y el amor que nunca ha fallado.
Somos rosas en la eternidad,
con raíces de sangre y verdad,
familia forjada en honor,
protegida por fuego y amor.
Pequeña rosa, crece sin temor,
tu trono será tu propio valor,
y cuando el tiempo te quiera probar,
las rosas jamás se dejarán cortar.