[Intro]
Bajo luces negras, la calle respira, escucha el latir de la avenida
Somos hermanos de sangre, ritual de respeto, firma en la vereda
[Verse 1]
Somos ocho bajo la misma sombra, nombres grabados en el concreto
Barrio que nos mira con miedo y orgullo, nadie nos quita el proyecto
Códigos en la lengua, saludos viejos: “¿Qué tal, vecino?”, “seco” o “sereno”
Mapa de rutas, esquinas conocidas, cada esquina, un cuaderno de calendario
[Pre-Chorus]
Entre siluetas de humo y neón, el liderazgo se mantiene firme
El jefe habla y la calle escucha, la lealtad se escribe en silencio
[Chorus]
Somos hermanos del barrio, guardias de la frontera, dueños del pulso
Con respeto y mirada severa, marcamos el paso y no retrocedemos
Oigo el nombre de cada zona, y respondo en voz de acero: ok, estamos firmes
[Verse 2]
Llegan visitas, rostros nuevos, pero el código es ley entre nosotros
Los humanos se acercan temerosos, y nosotros respondemos con gesto justo
Límites en la pizarra de la batalla, fechas, nombres de calles antiguas
El líder revisa el mapa, el grupo asiente, la vigilía nunca cansa
[Pre-Chorus]
La campana del barrio suena, el orden se mantiene en cada esquina
Protegemos a los nuestros, pero exigimos disciplina genuina
[Chorus]
Somos hermanos del barrio, guardias de la frontera, dueños del pulso
Con respeto y mirada severa, marcamos el paso y no retrocedemos
Oigo el nombre de cada zona, y respondo en voz de acero: quedamos firmes
[Bridge]
[Nombre del líder], [Nombre 2] y el consejo de la calle se reúnen en la noche
Prometen lealtad eterna, presentar ante la casa cuando el ruido estalla
La guardia se renueva, se renueva el juramento, la firma en la pared
[Verse 3]
La vigilancia no duerme, la luna vigila desde la azotea
Las historias de barrio se entrelazan, cada puerta guardada en la idea
Hermanos que llegan y se quedan, otros que parten pero dejan su sello
El jefe observa, el grupo responde, la autoridad se asienta en el tiempo
[Chorus]
Somos hermanos del barrio, guardias de la frontera, dueños del pulso
Con respeto y mirada severa, marcamos el paso y no retrocedemos
Oigo el nombre de cada zona, y respondo en voz de acero: seguimos firmes
[Outro]
Cierro los ojos y escucho el rugido de la calle, latido de nuestro pacto
La ciudad sabe quién manda, una historia escrita en cada contrato