(Estrofa 1)
Hace muy poco te encontré y, desde que llegaste a mi vida, se me prendió una luz. Una luz muy grande que espero nunca se apague porque, si algún día te vas, todo se nublará aquí.
(Coro)
Déjame estar siempre a tu lado y apoyarte; te prometo que nunca yo te decepcionaré. Y cuando pienses que ya no tienes a nadie, recuerda que siempre estaré pendiente, al lado de ti.
(Estrofa 2)
Te doy las gracias por darme las ganas de volver a vivir. Estaba encerrado en una total oscuridad hasta que apareciste tú, una luz que llenó mi vida de color, y gracias a eso mi esperanza volvió.
(Coro)
Déjame estar siempre a tu lado y apoyarte; te prometo que nunca yo te decepcionaré. Y cuando pienses que ya no tienes a nadie, recuerda que siempre estaré pendiente, al lado de ti.
(Estrofa 3)
Cuando te veo, mi día se ilumina y, gracias a tu presencia, me siento algo mejor. Desaparecen las angustias de mi día y espero nunca perderte, que siempre estés junto a mí.