Dios está contigo el nunca te faltará
No dejes que el temor apague tu caminar; Dios sigue a tu lado, no te va a abandonar. Si el peso de la prueba te quiere hacer caer, recuerda que en Cristo siempre hay un nuevo amanecer. Levanta tu mirada, vuelve otra vez a creer; el Dios que abrió el mar también te hará vencer.
Ora aunque tengas miedo, ora aunque estés llorando. Dios escucha el clamor de los corazones quebrantados. Aunque la prueba sea terrible, Dios Padre nunca llega tarde.
Ora en silencio, Dios te está escuchando.
Hay poder en la oración, hay poder en el rosario, hay poder en la vigilia, hay poder en el ayuno. Hay milagros y manifestación, en los corazones quebrantados.
Él levanta al caído, alegra a los corazones, fortalece el espíritu y da libertad a los encadenados.
Porque Dios nuestro Señor nunca nos soltó.
Sigue adelante, no mires hacia atrás; las promesas del Señor jamás dejarán de brillar. Él renueva tus fuerzas cuando ya no puedes más; Su amor nunca falla, Su mano te sostendrá. Camina con firmeza, confía sin dudar; el Dios que comenzó la obra la va a terminar.
No te rindas, sigue firme, vuelve a sonreír. Dios aún escribe páginas hermosas para ti. Cada paso que das con fe tiene un propósito eterno; Cristo va delante de ti, guiando tu sendero.
Ora aunque tengas miedo, ora aunque estés llorando. Dios escucha el clamor de los corazones quebrantados. Aunque la prueba sea terrible, Dios Padre nunca llega tarde.
Hay poder en la oración, y si seguimos firmes, es porque Dios nuestro Señor nunca nos soltó.