Desde que entraste en mi mundo, Adelaida de mi ser,
el sol brilla de otro modo al rayar el amanecer.
Roiman te busca en la brisa, te busca en cada rincón,
porque tú eres la que manda dentro de mi corazón.
Si camino por la calle, voy con paso de alegría,
porque sé que en casa espera la dueña del alma mía.
No hay tesoro en este mundo, ni fortuna ni heredad,
que valga lo que tu risa, ¡mi pura felicidad!
Ay, Adelaida, si tú supieras...
que mi pecho es una fiesta si tú me miras de esa manera.
¡Súbelo, tambora!
(Con mucha fuerza y sabor)
Es que Roiman te ama, Adelaida de mi amor,
como el campo ama la lluvia y el jardín ama la flor.
Es un baile de ternura, un merengue sin final,
nuestro amor es medicina que me cura todo mal.
¡Adelaida, mi lucero!
¡Por tu amor es que yo muero!
¡Adelaida, mi dulzura!
¡Vivir contigo es mi locura!
[Mambo - Solo de Saxofón]
(¡A bailar, a bailar! ¡Goza, Roiman!)
Si la vida se pone dura y el camino se hace cuesta,
tú me das la mano suave y me das la respuesta.
Roiman no quiere más nada, solo verte siempre aquí,
escribiendo esta historia que me hace tan feliz.
Que lo sepa todo el mundo, de la costa hasta el altar,
que como yo te quiero a ti, nadie te podrá adorar.
Eres el azúcar de mi café, la nota de mi canción,
la que puso a Adelaida en el trono de mi pasión.
Es que Roiman te ama, Adelaida de mi amor,
como el campo ama la lluvia y el jardín ama la flor.
Es un baile de ternura, un merengue sin final,
nuestro amor es medicina que me cura todo mal.
Roiman y Adelaida...
Un solo ritmo...
Un solo corazón...
¡Te amo,