[Verse 1]
En la plaza de los cambios, camina un vendedor con tacón de leño,
trae ofertas que huelen a lluvia antigua y a jabón de domingo.
Habla de climas que susurra el toldo, de refacciones que caben en un sueño,
y en cada sonrisa promete un respiro para el hogar cansado.
[Pre-Chorus]
Las paredes le contestan con grietas que cuentan historias,
mantienen la cuenta para el corazón que aún chispea de esperanza.
[Chorus]
Prometo abrigo para el techo que tiembla, y un silencio que no duele,
negocio con el aire si hace falta un faro en la penumbra del pasillo.
Ríe con la nostalgia, negocia con humor ligero,
porque la casa escucha cuando alguien pregunta por un segundo de calma.
[Verse 2]
El cliente llega con una lista de 'tal vez', con un presupuesto de humo,
y el vendedor escucha, mide el humo y ofrece una chispa de truco.
Motivado por recuerdos de abuelas y patios sin miedo al frío,
él sabe que cada solución es un hilo que une futuro y recuerdo.
[Pre-Chorus]
Las llaves brillan en su bolsillo, como promesas que casi caben,
y el conflicto se esconde en un suspiro que no quiere duelo.
[Chorus]
Prometo abrigo para el techo que tiembla, y un silencio que no duele,
negocio con el aire si hace falta un faro en la penumbra del pasillo.
Ríe con la nostalgia, negocia con humor ligero,
porque la casa escucha cuando alguien pregunta por un segundo de calma.
[Bridge]
Detrás del mostrador, una foto de familia y una factura que no termina,
él aprende a elegir entre lo que pesa y lo que podría venir.
[Chorus]
Prometo abrigo para el techo que tiembla, y un silencio que no duele,
negocio con el aire si hace falta un faro en la penumbra del pasillo.
Ríe con la nostalgia, negocia con humor ligero,
y la casa respira lenta, esperando la próxima solución.
[Outro]
Vendedor de mercados, entre citas y sueños, dejó su sello en cada ventana,
que el hogar encuentre en sus palabras un abrigo y una cantiga de hogar.