Luces bajas, cables enredados,
manos frías, sueños afinados,
late fuerte el bombo en el pecho,
hoy la noche no tiene techo.
Guitarras gritan lo que callamos,
en cada acorde nos liberamos,
miradas dicen “esto es real”,
somos fuego, no hay final.
Y aunque el mundo quiera apagar,
este ruido no va a parar…
Subí el volumen, dejá que estalle,
somos tormenta en medio de la calle,
no hay cadenas que puedan frenar,
cuando el rock nos hace vibrar.
Que tiemble todo al escuchar,
esta historia sin domesticar,
no pedimos permiso al andar,
nacimos para hacer ruido y volar.
Botas gastadas pisan fuerte,
cada error nos hizo más fuerte,
no hay destino escrito en papel,
lo rompimos para ser fiel.
Si caemos, volvemos a empezar,
con más fuerza para gritar,
que este sueño no va a morir,
mientras haya algo que decir.
Subí el volumen, dejá que estalle,
somos tormenta en medio de la calle,
no hay cadenas que puedan frenar,
cuando el rock nos hace vibrar.
Que tiemble todo al escuchar,
esta historia sin domesticar,
no pedimos permiso al andar,
nacimos para hacer ruido…
Y no vamos a parar.