Yo no tengo plata, pero tampoco hace falta
la comida en mi casa.
No crítico a la gente ajena a mis espaldas,
para mí lo más importante es saber elegir los caminos en la vida.
Son las situaciones las que algunos nos enseñan a hacer más fuertes,
pero tampoco debemos estar ausentes.
Muchos andan presumiendo lujos, vestidos de Prada y oliendo a Chanel,
pero lo que no tienen es amor en su casa,
y ya no saben ni cómo aparentar que se encuentran bien.
Que vivan las vidas de cuentos de ayer,
que yo hoy me voy a alegrar,
porque en mi casa sí soy feliz con lo poco que tengo
y comida en mi mesa, sin tener que aparentar.
Hay amigos que cuentan dinero, pero no están contigo,
ya que son momentos ajenos.
Que vivan las vidas y traigan tequila,
que yo no presumo de lujos, pero tampoco soy de humo.