En un castillo de cristal,
bajo la luna y su brillo inmortal,
vive una joven de corazón leal,
Celia Claire, la novia plateada sin igual.
Sus ojos guardan una triste canción,
un sueño perdido dentro del corazón,
porque el destino le quiere imponer
un amor que jamás podrá comprender.
Y cada noche mira las estrellas,
rogando al cielo una señal para ella,
que llegue alguien con valor y verdad,
para romper su cruel realidad.
¡Oh, Celia Claire, novia plateada!
Tu alma no nació para estar encadenada.
Un príncipe valiente llegará,
como la luz que la oscuridad vencerá.
¡Oh, Celia Claire, no dejes de soñar!
El viento tu esperanza llevará.
Y cuando el amor verdadero aparezca al fin,
tu destino cambiará para ti.
Preparan flores para la ceremonia,
pero su corazón siente melancolía,
porque no quiere promesas sin amor,
ni vivir una vida llena de dolor.
Entonces escucha un rumor lejano,
el eco de un héroe noble y plateado,
que cruza montañas, mares y tempestad,
guiado por la fuerza de la verdad.
Y cada noche mira las estrellas,
rogando al cielo una señal para ella,
que llegue alguien con valor y bondad,
para devolverle la felicidad.
¡Oh, Celia Claire, novia plateada!
Tu alma no nació para estar encadenada.
Un príncipe valiente llegará,
como la luz que la oscuridad vencerá.
¡Oh, Celia Claire, no dejes de soñar!
El viento tu esperanza llevará.
Y cuando el amor verdadero aparezca al fin,
tu destino cambiará para ti.
Las cadenas del miedo caerán,
las lágrimas al fin se secarán,
y dos corazones podrán encontrar
el camino que siempre debían caminar.
¡Oh, Celia Claire, novia plateada!
La noche termina, llega la alborada.
El príncipe valiente ya está aquí,
y trae la libertad para ti.
¡Oh, Celia Claire, vuelve a sonreír!
Las estrellas vuelven a relucir.
Porque el amor sincero triunfará al final,
como un cuento eterno y celestial.