Ya los miré que andan murmurando,
que si me ven tomando, que si ando manejando.
Se la pasan hablando de la vida que llevo,
les pica que me caigo y más fuerte me elevo.
Que si cuido la fractura, que si salgo a la calle,
fíjense en sus vidas y no cuiden mi detalle.
Muchos se asustan por lo que dice un papel,
pero yo sigo firme, bien puesta en mi piel.
Soy paciente oncológica, pero no estoy vencida,
un diagnóstico médico no me quita la vida.
Se creen con el derecho de venir a juzgar,
como si en una cama me tuviera que quedar.
A todos esos pendejos que les gusta opinar,
les aviso que el viaje no lo voy a parar.
Si me subo a la moto o me tomo un buen trago,
es porque me da la gana y disfruto lo que hago.
Mi voluntad no quiebra, no me van a detener,
mientras Dios me dé vida, yo la voy a vivir al cien.
(¡Y así suena, compa! ¡Que sigan hablando, que la vida es una sola!)