[Intro]
Amanecer dorado sobre dos manos entrelazadas.
[Verse 1]
La hermana mayor canta suave un secreto en la mañana,
cuidando a la más joven como un faro en la vida diaria.
El sol asoma, dibuja con luz la silueta de sus pasos,
y juntas se encuentran, tomadas de la mano, sin temor.
[Chorus]
Dios guía sus pasos y escucha su voz, sin necesidad de gritar,
porque vive en sus corazones y en su entorno, cerca está.
Dos hijas queridas ante Él, iguales ante su amor sin final,
caminan juntas en paz, unidas por la fe, al confiar.
[Verse 2]
El camino es largo, pero la fe las sostiene con ternura,
cada gesto es cuidado, cada risa, una promesa de cuidado.
La presencia de Jesús las acompaña, protector y tendera,
como un hogar en la lluvia que nunca se va a quebrar.
[Chorus]
Dios guía sus pasos y escucha su voz, sin necesidad de gritar,
porque vive en sus corazones y en su entorno, cerca está.
Dos hijas queridas ante Él, iguales ante su amor sin final,
caminan juntas en paz, unidas por la fe, al confiar.
[Bridge]
(El sol continúa brillando a su alrededor, y la mano de la hermana mayor sostiene a la pequeña.)
[Verse 3]
La hermana menor responde con inocencia y ternura:
"A veces me caigo, me siento pequeña, pero tú me vuelves a levantar".
Y juntas aprenden a amar, sin miedo a fallar, con paciencia y fe,
porque lo que importa es el abrazo que las vuelve a empezar.
[Chorus]
Dios guía sus pasos y escucha su voz, sin necesidad de gritar,
porque vive en sus corazones y en su entorno, cerca está.
Dos hijas queridas ante Él, iguales ante su amor sin final,
caminan juntas en paz, unidas por la fe, al confiar.
[Outro]
Cantan las dos, una a la vez, y el cielo queda un poco más cerca,
no por llegar, sino por estar, aquí, ahora, en la casa del amar.