Evelyn, perdona mis silencios,
las veces que no estuve ahí,
la vida a veces toma rumbos
que nos alejan sin querer huir.
No fue olvido, ni falta de amor,
fue torpeza, fue miedo tal vez,
pero en cada paso que di lejos
mi corazón pensaba en ti también.
Si alguna duda alguna vez te habló,
si pensaste que no me importó,
déjame decirte hoy sin temor:
mi amor por ti nunca se perdió.
Perdóname por no saber llegar,
por mi ausencia que pudo doler,
pero nunca, nunca dudes más
de lo mucho que te supe querer.
Aunque tarde hoy cante esta canción,
aquí estoy con todo mi amor,
Evelyn, mi niña hermosa,
siempre tendrás mi corazón.
Te vi crecer desde la distancia,
celebré tus logros en silencio,
cada sonrisa tuya fue esperanza,
cada lágrima, un nudo en mi pecho.
Hoy quiero aprender a estar presente,
a decir “te quiero” sin esperar,
porque el tiempo no vuelve atrás,
pero el amor sí puede sanar.
Perdóname por no saber llegar,
por mi ausencia que pudo doler,
pero nunca, nunca dudes más
de lo mucho que te supe querer.
Aunque tarde hoy cante esta canción,
aquí estoy con todo mi amor,
Evelyn, mi niña hermosa,
siempre tendrás mi corazón
Si me das la mano empezaré,
paso a paso, sin prometer demás,
solo ser real, solo ser yo,
y quedarme… si me dejas quedar.
Gracias si decides perdonar,
si me dejas volver a intentar,
no habrá distancia que apague jamás
este amor que no sabe dudar.
Evelyn, escucha mi voz,
hoy y siempre aquí estaré yo,
porque aunque el tiempo nos separó,
mi amor por ti nunca se fue,