La noche cae sobre mí,
y no hay voces por aquí.
Las paredes hablan más,
que la gente que se va.
Y aunque grite al viento,
no responde el cielo.
Estoy solo, solo otra vez,
caminando sin saber.
No hay un abrazo al despertar,
ni una mano que tomar.
Y si mañana sale el sol,
seguirá mi habitación,
guardando todo lo que fui...
solo aquí