Miranda la Peora con su licra morada,
dizque levantaglúteos, pero no levanta nada.
Camina segura, creyendo que impacta,
y el barrio se ríe, la burla se desata.
Ella presume con flow de modelo,
pero la licra no cumple ni un pelo.
"Ño, qué embuste", dice la gente,
y Miranda se hace la indiferente.
Licra morada, no levanta nada,
y Miranda la Peora se luce en la grada.
Licra morada, puro cuento barato,
y el vacilón se arma inmediato.
Uno con refresco, otro con pan con queso,
todos comentando el chisme travieso.
Miranda camina con aire de estrella,
pero la licra no ayuda ni a ella.