La calle es mi escuela. El afalto mi papel.
Lo que vivo lo escribo no inventó ni miento bien. Entre piedras y sueños voy abriendo mi sendero. Cada golpe me hace fuerte cada paso es verdadero. No vengo con lujos ni con cuentos de ficción. Traigo el alma en la voz la historia de mi rincón.
Naci entre paredes que han visto tanto sufrír. Donde el dinero escasea pero sobra el porvenir. La vida no es fácil aquí no hay regalos ni suerte. Hay que luchar cada día si quieres tener algo fuerte. Veo niños que crecen aprendiendo a defenderse. Padres que trabajan hasta no poder sostenerse. Hay quienes se pierden en caminos sin salida. Pero también hay quienes con esfuerzo abren la vía. No todo es la malicia hay amistad verdadera y lealtad. Quien te da la mano aunque no tengas ni una moneda. Aquí se aprende rápido lo que es lealtad. Y traición. Lo que vale el respeto lo que pesa una decepción. No buscó fama ni títulos buscó dejar mi huella. Decir que desde abajo también se puede brillar en la estrella. Camine la esquinas donde la Ley no llega. Donde cada decisión decide. Y define lo que te espera. VI sueños que se rompen como vidrios en el suelo y otros que florecen con mucho desveló la gente habla mucho pero pocos actúan de verdad. Miran con ojos duros pero tienen la misma necesidad. Todos buscamos algo. Todos queremos avanzar Aunque el camino este lleno de espinas y dificultad no me avergüenzo de donde vengó es mi raíz. Mi origen es lo que me enseñó a ser firme y no ser un cobarde ni un imán. Para problemas que no busqué pero tuve que enfrentar cada cicatriz en el alma es una lección que no se va a olvidar.
Dicen que la calle es mala. Que sólo trae dolor pero es la que me formó la que me dio valor. No es el lugar es la gente, es lo que llevas en el pecho. Lo que hace seguir firmé aunque todo este derecho.
La calle es mi escuela el asfalto mi papel lo que vivo lo escribo, no inventó ni miento bien entre piedras y sueños voy abriendo mi sendero cada golpe me hace fuerte.