El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré
Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro
Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará".
Pues mandará a sus ángeles por ti, Para que te guarden en todos tus caminos.
En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra".
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré... Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación".