¡Ánimo Canito baila la salsa! La noche estaba fría y el bar medio vacío, dos corazones rotos buscando algún alivio, una historia de amores que no pudo durar, y en vez de llorar... decidieron bailar. " Compadre, que suene la clave y el tambor, que el ritmo cure la herida del dolor".Se miraron firme, con fuerza y valor, y dejaron que hablara el son. Dos amigos se pusieron a bailar la salsa, para olvidar la tristeza y el dolor, girando vueltas con esperanza, sudando penas al ritmo del tambor. Dos amigos riendo en la pista, con el alma pidiendo perdón, que la vida golpea pero nunca derrota si la enfrentas con ritmo y con corazón. Uno decía "ella se fue sin razón", el otro "me rompieron la ilusión", pero la conga marcaba el paso, y el bajo abrazaba su corazón.¡Salsa que sana, salsa que cura! ¡ Que se vaya la amargura! Si el amor te fallo una vez, mañana vuelve... tú lo ves. Dos amigos se pusieron a bailar la salsa, y entre risas dejaron el dolor, porque el que baila no pierde la esperanza, y siempre encuentra un nuevo amor. Que suene fuerte la clave y el bongo, que nadie llore cuando hay canción... si la vida duele, hermano mío, bailala con pasión.