Desde morra le pegué al jale,
buscando el modo de sobresalir.
La vida enseña aunque a veces duela,
y no hay atajos para poder vivir.
Muchos dicen ser amigos o parientes cercanos,
pero el cuchillo lo traen de tras de tí,
quieren verte en el suelo tirado,
mientras se burlan de lo que se pierde.
Pero Dios es quien nos ayuda a levantar,
y piso más fuerte que lo que hice ayer.
Orgullosa de todo en lo que ando dando,
de lo que viví y pude aprender.
No ocupo apagarle la luz a nadie,
pues Dios todo mira, sabe muy bien.
De nada sirve tener los bolsillos llenos,
si por dentro el pecho se siente gris.
Los placeres pasan y son pasajeros,
no quitan el hambre, no quitan el frío.
No Se ocupa de amigos, sino con gente verdadera,
que te apoye la causa pa’ seguir sin tener frio,
la riqueza es grande si es compartida,
y el corazón sano, ese es el mayor abrigo.
¡Y así suena, compa!
Pa' que sepan que aunque nos tiraron el mal,
aquí seguimos firmes,
¡pisando más fuerte que ayer!
Espero que te guste mucho el resultado.