(Verso 1)Luces de neón parpadean en la habitación.El silencio muerde fuerte, pierdo la razón.Tus promesas caen como lluvia de metal.Un veneno dulce que se siente tan natural.(Pre-Coro)Pasos lentos en la oscuridad.Ya no queda rastro de la verdad.Dime qué nos queda por salvar,cuando el suelo empieza a temblar.(Coro)Y en mis manos brilla un cristal rojo,un reflejo frío de tu propio enojo.Rompimos el pacto, cruzamos la línea,ahora esta herida se vuelve divina.Mírame caer, mírame sangrar,en este palacio de humo y sal.(Verso 2)Sombras bailan lento sobre la pared.Tengo tanta sed, pero es tu red.Tu amor es un trauma vestido de seda.Dime quién de los dos es el que se queda.(Pre-Coro)Pasos lentos en la oscuridad.Ya no queda rastro de la verdad.Dime qué nos queda por salvar,cuando el suelo empieza a temblar.(Coro)Y en mis manos brilla un cristal rojo,un reflejo frío de tu propio enojo.Rompimos el pacto, cruzamos la línea,ahora esta herida se vuelve divina.Mírame caer, mírame sangrar,en este palacio de humo y sal.(Puente)(Las luces se apagan, solo queda el pulso del bajo)Cruje, rompe, sangra, cae.El dolor es lo único que nos atrae.Velas negras, ojos fijos en el suelo.Este infierno se parece tanto al cielo.(Coro)Y en mis manos brilla un cristal rojo,un reflejo frío de tu propio enojo.Rompimos el pacto, cruzamos la línea,ahora esta herida se vuelve divina.Mírame caer, mírame sangrar,en este palacio de humo y sal.(Outro)(La música se desvanece, solo queda un susurro)Cristal... rojo.Como el fuego.Como el fin.Solo queda... el eco.