[Intro]
La lluvia golpea el cristal, como un tambor de recuerdos sin final.
El tren respira bajo la tormenta, marcando un pulso que no quiere cesar.
[Verse 1]
Vagones de humo y abrazo de acero, voy dejando atrás la ciudad.
Relojes que no paran, segundos que se van con la niebla del dizque mañana.
Entre las cortinas veo sombras con historias que nadie puede contar:
un rumor de vida ajena, un secreto que no quiere despertar.
[Pre-Chorus]
A cada cruce, una pregunta en el pasillo: ¿dónde termina la oscuridad?
Pero el riel canta, empuja el alma, hacia una nueva posibilidad.
[Chorus]
Avanzo aunque no vea el final, la vía me susurra libertad.
Bajo la lluvia encuentro un lugar por llegar, una promesa en la oscuridad.
Si el mundo tiembla, sigo adelante, con la esperanza como farol.
[Verse 2]
Recuerdos como estaciones que se desvanecen en el andén,
carreteras de lluvia que no se cruzan, sombras que vuelven a nacer.
Cada pasajero guarda un relato que no puede ser contado,
un mapa de heridas que el convoy apenas sabe curar.
[Pre-Chorus]
El reloj del vagón no para, late lento en la lluvia sin fin,
y cada crujido de la vía parece decir: empieza aquí, vuelve a empezar.
[Chorus]
Avanzo aunque no vea el final, la vía me susurra libertad.
Bajo la lluvia encuentro un lugar por llegar, una promesa en la oscuridad.
Si el mundo tiembla, sigo adelante, con la esperanza como farol.
[Bridge]
Tren tras tren, los nombres se olvidan, pero la fe permanece en el riel.
Un horizonte lejano late como un faro que quiere nacer de nuevo.
[Chorus]
Avanzo aunque no vea el final, la vía me guiará a un nuevo lugar.
Bajo la lluvia, una luz me llama, y al fin podré descansar.
Si el temporal persiste, yo cruzo la frontera del miedo, hacia la verdad.
[Outro]
El viaje continúa, y aunque el final no esté escrito, voy a avanzar.
La tormenta cede un instante; otro vagón abre su ventanilla al despertar.