Intro
Ay, compadre...
Suene ese acordeón,
que esta historia sí merece cantarse.
Verso 1
Jairo Ayala, te miré de lejitos,
y pensé que eras distinto a los demás.
Pero el viento fue contando despacito
que tu cariño no sabe dónde está.
Cada semana tienes una historia,
cada día una nueva ilusión.
Vas dejando promesas por el camino,
como si no existiera el corazón.
Verso 2
En el grupo ya conocen la novela,
todos comentan tu forma de querer.
Hoy le escribes a una con mil estrellas,
mañana a otra le prometes volver.
Y Edwin siempre te cubre la espalda,
cuando preguntan dice: "No sé nada".
Óscar se ríe mirando el enredo,
pero ese cuento ya no tiene remedio.
No te quiero, Jairo Ayala, ya entendí,
ese amor no fue hecho para mí.
Con tantas novias no hay sinceridad,
yo merezco alguien que sepa valorar.
Quédate con tus palabras bonitas,
que a cualquiera pueden emocionar.
Yo prefiero cerrar esta puertica,
antes que contigo volver a llorar.
Verso 3
No me llames cuando estés solito,
ni me busques si otra te falló.
Yo no quiero ser un reemplacito,
ni el consuelo de tu desamor.
Hay amores que llegan y enseñan,
otros pasan dejando una lección.
La que aprendí contigo fue muy clara:
primero va siempre mi corazón.
Puente
Que siga sonando fuerte el acordeón,
que la caja le responda con sabor.
Porque esta historia ya llegó a su final,
y mi vida va buscando un amor de verdad.
Coro final
No te quiero, Jairo Ayala, ya entendí,
que ese camino no era para mí.
Edwin te acompaña de cómplice fiel,
y Óscar se ríe viendo el carrusel.
Yo me voy tranquila, sin rencor,
con la frente en alto y mucho valor.
Que Dios te bendiga en tu caminar,
pero conmigo ya no vas a contar.
Ay, Jairo Ayala...
Entre tantas novias se te perdió un buen querer,
y yo... ya seguí mi camino.
¡Que viva el vallenato!