[Intro]
En este latido te hablo, Alenay princesa, desde el corazón del abuelito.
[Verse 1]
Desde el primer latido, supe que eres luz en mi camino,
un pedacito de mi alma, mi tesoro divino.
Eres niña especial, con risas que vuelan como el sol,
mi diablita preciosa, mi amor sin razón.