[Intro]
En la cocina se dibujan promesas al vapor, nos encontramos sin mirar atrás.
[Verse 1]
Somos dos cuerpos que aprenden a respirar en la misma habitación, cada risa un faro en la oscuridad.
El mundo dicta horarios, facturas y días iguales, pero tú traes el latido que rompe la rutina.
[Pre-Chorus]
Tus manos organizan el caos de casa, y yo me pierdo en ellas como un mapa sin fronteras.
[Chorus]
Amor, en cada gesto te entregas sin miedo; contigo aprendo a ser más fuerte que el miedo.
Entre cocina, cama y silencio, te sostengo y me sostienes, día a día, sin cadenas ni espejos.
[Verse 2]
Los retos llegan como lluvia en la ventana: dudas, miradas que dudan, miedo al qué dirán.
Pero la familia nos mira y nos llama a seguir, con paciencia, con perdón y con fe.
[Pre-Chorus]
La casa guarda nuestros secretos, y cada huella es una promesa de seguir aprendiendo.
[Chorus]
Amor, en cada gesto te entregas sin miedo; contigo aprendo a ser más fuerte que el miedo.
Entre cocina, cama y silencio, te sostengo y me sostienes, día a día, sin cadenas ni espejos.
[Bridge]
Si la ciudad se nos hace grande, nos damos la mano y hacemos de cada mañana un hogar compartido.
Si el ruido quiere vencer, recordamos por qué nos encontramos en medio de la vida.
[Chorus]
Amor, en cada gesto te entregas sin miedo; contigo aprendo a ser más fuerte que el miedo.
Entre cocina, cama y silencio, te sostengo y me sostienes, día a día, sin cadenas ni espejos.
[Outro]
Que no falte el sol sobre la mesa, que el latido siga siendo nuestra brújula al despertar.