Mírame bien a la cara que esta es la última vez
que te agacho la mirada y me rindo a tus pies.
Te creíste muy hombre jugando con mi lealtad
pero se te acabó el tiempo y tu falsa verdad.
Me dolió, no lo niego, me dolió hasta el alma
pero ya recuperé la bendita calma.
Empaca tus mentiras y vete de mi casa
ya me di cuenta de lo que contigo pasa.
Me sobraba amor y a ti te faltó hombría
yo buscaba un hogar y tú solo una porquería.
No vuelvas a buscarme, no me mandes flores
que yo ya no creo en falsos amores.
¡Y ahora brindo por tu ausencia y por mi libertad!
Porque una mujer como yo merece la verdad.
Te quedó grande el puesto, te quedó grande el amor
ahora el que va a llorar es el que fue un traidor.
Sírveme otro trago que esto hay que celebrar
que a un hombre como tú es muy fácil de olvidar.
Ya no lloro por tipos que no valen un centavo
se rompió la cadena y ya no soy tu esclavo.
Tómate el veneno de tu propia traición
que aquí ya no hay espacio para tu perdón.
¡Y ahora brindo por tu ausencia y por mi libertad!
Porque una mujer como yo merece la verdad.
Te quedó grande el puesto, te quedó grande el amor
ahora el que va a llorar es el que fue un traidor.
Quédate con la otra, que ella sí te aguanta
porque a mí ya no me engañas, ya no soy tu tonta.