El negro palanqué, el que fuma tabaco y toma café, el mulato del tanganazo, el que le partió la pata a la vaca, el llorón de la familia, el glotón que no para de comer.
El cumbanchero y bailador, haragán y jodedor, qué buen muchacho, que lo compre el que no lo conoce.
Vamos todos a bailar, Víctor, Lionel, Mariela, hasta Carmela va a cumbanchar. Arriba familia que no se quede nadie sin gozar.
Pero qué le pasa a María Dolores, le duele todo, le duelen los brazos, le duele los pies, el chikungunya le dejó todo al revés.
Bailemos todos, manos arriba, manos abajo, agachados, de pie, un brinquito, y otro más. El baile del perro, debajo de la cama está el majá, cuidado que te pica y se te va.
Arriba, mujeres y hombres, vamos todos a bailar, chicas y chicos, aquí no se vale parar. Esta es la mejor fiesta, vamos todos a gozar.
El viejito está como la campana de la iglesia, tres toques y a descansar, y miren que este sí sabe bailar.
Reibis tú no puedes faltar, súmate al baile muchacho. Alegría, alegría, alegría, esto es para nunca parar. Sobrinas y sobrinos sus risas nos llenan de alegría, junto a las cuñadas y a Gela todos vamos a disfrutar.
Arriba palanqué. Y cómo dice el coro, mamá enchememe lo locotolo, llegó Conguele compay.
Carmela ya esta canción la vamos a terminar, con el baile tuyo no tendremos para cuándo parar.
Alegría y felicidad para todos, aunque algunos distantes están.
Besos para todos familia querida.