Cuatro almas bajo un mismo cielo,
dos elementos que se abrazan sin desvelo.
Yo soy el fuego que enciende el hogar,
y ustedes el aire que me hace volar.
Ella es Acuario, la reina de enero,
mente abierta, corazón sincero.
Tolerante, honesta, con su forma de ser,
esa mujer que supo entender.
Que la vida se vive con libertad,
y en su mirada encuentro la verdad.
FUEGO Y AIRE, ASÍ SOMOS,
DOS ELEMENTOS QUE NUNCA ESTAMOS SOLOS.
ELLA ACUARIO, YO ARIES DE CORAZÓN,
JUNTOS INCENDIAMOS CADA RINCÓN.
Luego llegó Diego, puro Géminis, mi mayor,
con su doble personalidad y su resplandor.
Divertido, elocuente, siempre listo pa' hablar,
a veces cambia de humor, pero me enseña a amar.
Sus dos añitos ya muestran su condición,
un ser de aire puro, pura conversación.
Y llegó Yoselin, tan chiquita, tan mujer,
otra Acuario que vino a enriquecer.
Con su añito recién cumplido, ya se nota su misión,
ser libre, ser única, con su propia visión.
Las dos Acuario, madre e hija, misma esencia,
dos almas de aire en plena presencia.
FUEGO Y AIRE, ASÍ SOMOS,
CUATRO CORAZONES QUE EL CIELO UNIÓ.
YO SOY LA LLAMA, ELLOS EL VIENTO,
JUNTOS SOMOS FUEGO EN MOVIMIENTO.
Yo, Aries de pura cepa, signo de fuego, de lucha sin par,
no le temo a los cambios, siempre listo pa' luchar.
Ellos me enseñan a volar, a ser flexible también,
porque el amor de familia lo puede todo, lo quiero bien.
Diego con su labia, sus preguntas sin fin,
Yoselin con su ternura, su risa de serafín.
La mamá Acuario, guiando con su tolerancia,
yo encendiendo la mecha, dándoles constancia.
Cuando el mundo aprieta, cuando todo pesa,
sé que tengo un tesoro que me da pureza.
Tres signos de aire, uno de fuego,
una familia que construye, sin miedo ni ruego.
Acuario, Acuario, Géminis, Aries,
así está escrito en mi calendario.
Cuatro estrellas bajo un mismo sol,
mi mayor victoria, mi mayor don.