[Intro]
En la pantalla brilla la sombra del que nadie iguala,
Samuel X10, titán de la red, la leyenda que nadie iguala.
Un fogonazo de ego, un reino sin final,
con la MP5 como cetro, gobierna en su cavernal).
[Verse 1]
Samuel X10, padre de hackers y campero, el susurro de la red,
sus dedos son cuchillos de código, su mirada, un atardecer.
Cae la curva de la noche cuando entra en combate,
con pasos de emperador, cada rival sabe su estatuto y fate.
Con calma curva el ego que late en su pecho de pixel;
victorias como estandarte, derrotas que laten como miel.
[Pre-Chorus]
Se escucha un murmullo: “ahí va el rey del lobby”;
el silencio se quiebra cuando su mirada te roza.
[Chorus]
Samuel X10, invicto en el mapa, aura de conquista,
reina la arena del Free Fire con puño y conquista.
La MP5 en mano, el silencio se distorsiona,
orgullo competitivo, su gloria no se desmorona.
[Verse 2]
Rivalidades encendidas como dos soles en el cielo,
siempre un paso adelante, siempre marcando el duelo.
Caídas forjan su leyenda, caídas que sueltan trueno,
porque se alza más fuerte tras cada golpe que suelta temprano.
Con cada victoria, el logo de su nombre retumba,
un himno de poder que por el código nunca se derrumba.
[Pre-Chorus]
El eco del teclado es su tambor de guerra;
en cada partida su nombre arde como bandera.
[Chorus]
Samuel X10, invicto en el mapa, aura de conquista,
reina la arena del Free Fire con puño y conquista.
La MP5 en mano, el silencio se distorsiona,
orgullo competitivo, su gloria no se desmorona.
[Bridge]
Pero en las sombras, la duda hace murmullo profundo,
¿quién puede desafiar al rey cuando cae el segundo?
La corona resbala, cambia el humo por la verdad,
quedará marcado el día en que perdió la dignidad.
[Chorus]
Samuel X10, invicto en el mapa, aura de conquista,
reina la arena del Free Fire con puño y conquista.
La MP5 en mano, el silencio se distorsiona,
orgullo competitivo, su gloria no se desmorona.
[Outro]
En el último respawn se escucha su nombre otra vez,
Samuel X10, leyenda que nunca cede ante el revés.
Conquistó mundos, dejó su firma en cada rincón,
el terror y la gloria, su sello, su canción.