[Intro]
En la grada resuena un rugido ancestral,
dos colores que arden, dos historias que laten igual.
[Verse 1]
Entre la sombra de la historia y la luna del estadio,
se cruzan miradas, se oyen tañidos de un destino marcado.
El balón pinta de verde y oro el sudor de la afición,
un pulso que late fuerte como un himno en el corazón.
[Pre-Chorus]
Juegan las memoria, el orgullo en cada jugada,
se oyen voces que dicen “aquí mando yo” en la madrugada.
[Chorus]
Somos dos mares que chocan en una misma orilla,
la pasión nos eleva, la rivalidad nos quema y nos maravilla.
Si cae una estrella, la celebra la ciudad entera,
en este estadio, nace y muere la entrega verdadera.
[Verse 2]
Entre el silbato se escribe una historia sin final,
cada pase es un susurro de gloria y de rivalidad fatal.
La cancha guarda secretos de victorias y fracasos,
pero el respeto se mantiene, como un faro en los abrazos.
[Pre-Chorus]
La multitud canta nombres sin mencionar al detalle,
solo late la promesa de una lucha que no se rale.
[Chorus]
Somos dos mares que chocan en una misma orilla,
la pasión nos eleva, la rivalidad nos quema y nos maravilla.
Si cae una estrella, la celebra la ciudad entera,
en este estadio, nace y muere la entrega verdadera.
[Bridge]
Quizá mañana el duelo encuentre otra canción,
pero aquí quedó la memoria, como un latido en la razón.
[Chorus]
Somos dos mares que chocan en una misma orilla,
la pasión nos eleva, la rivalidad nos quema y nos maravilla.
Si cae una estrella, la celebra la ciudad entera,
en este estadio, nace y muere la entrega verdadera.
[Outro]
Que el eco vuelva a casa, que no falte la fe,
eso es fútbol, orgullo y un sueño que quedó en pie.