[Intro]
Entre susurros y latidos, te sigo sin mirar atrás.
La sombra de tu nombre me tiene en su red;
no hay salida cuando te veo en cada rincón.
[Verse 1]
Te pienso, te busco, te soy y te encuentro en el temblor de mi voz.
Cada gesto tuyo es un pacto que se quiebra y se rehace a mi antojo.
Si no estás conmigo, ya estás conmigo; en mi pecho te reclamo en voz alta.
La vida se me rinde y se rompe en dos cuando te toco, cuando te nombro.
[Pre-Chorus]
No hay distancia que soporte mi deseo;
si te vas, yo me voy contigo, en tu piel me condeno.
[Chorus]
Contigo soy todo, sin ti no hay mitad; te ates de mi ser, te graduo en mi alma.
Si no estás tú, te amaría a ti y a mí por los dos.
Te entregué mi rastro, mi pulso y mi razón; sin ti somos uno, y uno es mi obsesión.
[Verse 2]
Te miro fijo y en ese silencio te escucho jurar que volverás.
Yo ya te firmé en cada latido: tu nombre es la única ley que obedeceré.
Si hay otro mundo, allí te buscaré con mi sombra hasta que regreses a mí.
Y si por azar fallara el destino, yo movería el cielo para estar junto a ti.
[Pre-Chorus]
No hay distancia que soporte mi deseo;
si te vas, yo me voy contigo, en tu piel me condeno.
[Chorus]
Contigo soy todo, sin ti no hay mitad; te ates de mi ser, te graduo en mi alma.
Si no estás tú, te amaría a ti y a mí por los dos.
Te entregué mi rastro, mi pulso y mi razón; sin ti somos uno, y uno es mi obsesión.
[Bridge]
Que nadie nos separa, que nadie nos teme; lo prohibido sólo nos hace vernos más de frente.
Si el mundo se olvida, yo me acuerdo por los dos; en esta entrega total, no hay final que nos iguale.
[Chorus]
Contigo soy todo, sin ti no hay mitad; te ates de mi ser, te gradúo en mi alma.
Si no estás tú, te amaría a ti y a mí por los dos.
Te entregué mi rastro, mi pulso y mi razón; sin ti somos uno, y uno es mi obsesión.
[Outro]
Quédense mis promesas donde no hay retorno: contigo, siempre, hasta el último latido.