[Intro]
En un reino de Persia, bajo un techo de reyes y rumores,
surge una joven llamada Ester, oculta entre sombras y luces.
[Verse 1]
Ésta no era la más fuerte ni la de mayor linaje, sino la que sabía escuchar al destino.
Una abuela de lágrimas, un dios que escucha desde lo secreto,
y un decreto que cambia la vida de su pueblo para siempre.
Mardoqueo, su tío, la mira desde las sombras: lecciones sin palabras, lealtad que late en silencio.
[Chorus]
Ester, joven reina en un laberinto de poder,
con valor que nace del miedo y la fe que no se rinde,
ella la voz de su pueblo cuando nadie quiere escuchar,
y en su silencio se alza una promesa que salva.
[Verse 2]
El sabio consejo llega en código de preguntas: “¿Acaso no será para esta hora?”
Y Ester responde con la paciencia de una mujer que sabe esperar su oportunidad.
Haman, príncipe de la intriga, planea el castigo de los judíos,
y el miedo se espesa como niebla sobre las puertas del palacio.
[Chorus]
Ester, joven reina en un laberinto de poder,
con valor que nace del miedo y la fe que no se rinde,
ella la voz de su pueblo cuando nadie quiere escuchar,
y en su silencio se alza una promesa que salva.
[Bridge]
“Si perezco, perezco,” dice, y no es derrota, es decisión:
la valentía que se teje entre cenizas y oraciones.
Mardoqueo se levanta en la plaza, exhorta la memoria de Israel,
y Ester responde con una acción que cambia el curso de la historia.
[Outro]
Se abre una noche de peligro y llega la luz: la hora de actuar, la hora de hablar.
La suya es una historia de coraje compartido, que salva a muchos con una sola elección.