[Intro]
Cabaiguan en mi alma, voz interna que recuerda
El tiempo que fue joven, y la vida que empezó a brillar
[Verse 1]
En La Palmira brincábamos, jonrones que rozaban los tejados
Risas en la jugada, historias que quedaron en los lados
El arroyuelo nos llamaba, agua fresca del canal cercano
Cascarrabias la tarde, pero el juego nos hacía vivir encantados
[Chorus]
Ay, Mayito, en aquellos años dorados
La ciudad nos abrazó con sus latidos sabrosos
Hoy seguimos aquí, aunque el camino nos separe
En el pecho llevamos la fiesta que nunca se acabe
[Verse 2]
Domingos en el Club Campestre, la matine nos hizo bailar
La amistad como bandera, los aplausos a nuestro cantar
La calle Valle de noche nos regalaba paseos sin final
Y los sábados, colarnos en las fiestas de la Colonia
[Chorus]
Ay, Mayito, en aquellos años dorados
La ciudad nos abrazó con sus latidos sabrosos
Hoy seguimos aquí, aunque el camino nos separe
En el pecho llevamos la fiesta que nunca se acabe
[Bridge]
Aunque el tiempo avance y las canas lleguen a la frente
Nuestros recuerdos son faroles que en la noche nos guían presente
La risa, el sudor, la charla, el abrazo que no olvida
Son la cuerda que nos ata a esa juventud querida
[Verse 3]
Hoy ya viejos, pero el alma sigue en el mismo tiempo
Cabaiguan vive en nosotros, como un viejo compás
Aunque estemos lejos, el corazón sabe regresar
A todos los días felices que juntos supimos celebrar
[Chorus]
Ay, Mayito, en aquellos años dorados
La ciudad nos abrazó con sus latidos sabrosos
Hoy seguimos aquí, aunque el camino nos separe
En el pecho llevamos la fiesta que nunca se acabe
[Outro]
Y cuando el sueño nos cubra, seguiremos cantando
Con esa luz del pasado que en el pecho va brillando
Aunque lontananza nos sacuda, siempre vuelvo a ti, Cabaiguan
Porque en nuestros corazones, la alegría nunca se va