[Intro]
En un pueblo pequeño, donde el sol suele cantar,
viven cinco amigos que quieren aprender a sentir sin dudar.
[Verse 1]
Alegría salta como burbujas al bailar,
Brilla en la frente, en las manos, y se quiere abrazar.
Tristeza se sienta junto al banco a llorar un ratito,
escucha a su corazón y respira, sin miedo al ruido.
[Verse 2]
Enojo aparece cuando algo no puede pasar,
latidos se vuelven tambores y la calma quiere escapar.
Pero respira profundo, cuenta hasta diez y piensa en su favor,
lo que lo hizo mal se puede decir con voz de amor.
[Chorus]
Si la emoción quiere hablar, escucha con atención,
cada color, cada ruido, es una sensación.
Con empatía y ternura, podemos entenderlas mejor,
juntas aprenden a cuidarse, con paciencia y valor.
[Verse 3]
Desagrado llega con algo que no quiere gustar,
una manzana amarga, un juego que no quiere empezar.
Lo nombras en voz suave y preguntas por el sabor,
descubres que a veces cambia si la mente es mejor.
[Mixer bridge?]
Desconocida emoción de miedo llega a sus pies,
temor puede avisar: “cuida tu entorno y ya verás”.
Se toma la mano de la curiosidad,
exploran juntos el camino para avanzar.
[Chorus]
Si la emoción quiere hablar, escucha con atención,
cada color, cada ruido, es una sensación.
Con empatía y ternura, podemos entenderlas mejor,
juntas aprenden a cuidarse, con paciencia y valor.
[Verse 4]
Desafío aparece en el juego del parque al atardecer,
“¿qué hacemos si alguien se siente mal y quiere volver?”
Se ofrecen abrazo, palabras suaves y un plato de humor,
y la tristeza se disuelve con ayuda y curiosidad.
[Chorus]
Si la emoción quiere hablar, escucha con atención,
cada color, cada ruido, es una sensación.
Con empatía y ternura, podemos entenderlas mejor,
juntas aprenden a cuidarse, con paciencia y valor.
[Outro]
Los cinco amigos aprenden a decir su emoción por favor,
así cada día es más claro, más cercano el corazón.
[Outro]
Gracias a mirar dentro, pueden nombrar lo que sienten,
y así descubren que la calma nace cuando se entienden.