[Intro]
Crecen las paredes con tu silencio, mamá, sosteniendo el mundo en papel.
Las risas se marean en la casa cuando la verdad quiere salir.
[Verse 1]
A los 5 meses, te prometiste volver, y el tiempo se hizo rumor en la ciudad.
A los 3 años, una foto y una promesa que se deshilachó sin razón.
Ahora son 8 inviernos y aún quedan las preguntas sin contestar.
¿Qué nombre le daría a las sombras que pisan el comedor?
[Chorus]
Padre ausente, tu ausencia duele como una canción que no termina de rimar,
una huella en la pared que no alcanza el andar.
Hermanas de un mismo sueño, sigo esperando tu voz en el teléfono que no quiere sonar,
porque la verdad a veces llega tarde, pero llega para sanar.
[Verse 2]
Las cartas se guardan en una caja de recuerdos que no se abre,
las fotos se vuelven testigos de nosotros, de la lucha por creer.
Seis ojos miran al techo y esperan entender por qué te fuiste así,
qué fue lo que te llevó a perder el camino entre nuestro pequeño diario.
[Chorus]
Padre ausente, tu ausencia duele como una canción que no termina de rimar,
una huella en la pared que no alcanza el andar.
Hermanas de un mismo sueño, sigo esperando tu voz en el teléfono que no quiere sonar,
porque la verdad a veces llega tarde, pero llega para sanar.
[Bridge]
Si algún día vuelves, que sea con la verdad desnuda, sin excusas que dañen otra vez,
que puedas mirar a los ojos a las niñas que te vieron crecer sin ti y decir: ya estamos aquí.
[Chorus]
Padre ausente, tu ausencia duele como una canción que no termina de rimar,
una huella en la pared que no alcanza el andar.
Hermanas de un mismo sueño, seguimos esperando tu voz y tu mirar.
Porque la verdad a veces llega tarde, pero llega para sanar.
[Outro]
Si el tiempo sana, que sane conociéndonos, pasos firmes hacia la luz que quiere entrar.
Las tres aprendemos a vivir con tu silencio como un eco que quiere brillar.