Caminaba con el alma desgastada,
el peso del mundo me robó la mirada.
Me sentía pequeña, perdida en la ciudad,
con ganas de llorar, buscando una verdad.
Busqué un refugio, alguien que me cuidara,
pero el mundo falló y me dio la espalda.
(Pre-coro)
Y cuando el ruido al fin se detuvo,
cuando el cansancio mi fuerza retuvo,
en medio de la nada y la desolación,
escuché en el silencio... tu voz.
(Coro)
Gracias Papá, por amarme así,
con ese amor inagotable que fluye en mí.
Cuando me dices "te amo", el cielo se abre,
tu gracia me envuelve, tu luz me transforma.
Gracias Daddy, por no desistir,
y darme este refugio donde puedo vivir.
(Verso 2)
Ya no hay muros que me puedan detener,
porque en tus brazos volví a nacer.
Lo que estaba roto, Tú lo restauraste,
donde había sombras, con tu luz brillaste.
Ya no estoy cansada, ya no tengo frío,
porque tu corazón es el nido mío.
(Puente)
Es un amor que no se acaba, que no sabe de distancias,
que me abraza en la crisis y en toda circunstancia.
Me llamaste por mi nombre cuando yo me olvidé,
me diste tu mano y de nuevo me puse de pie.
(Coro)
Gracias Papá, por amarme así,
con ese amor inagotable que fluye en mí.
Cuando me dices "te amo", el cielo se abre,
tu gracia me envuelve, tu luz me transforma.
Gracias Daddy, por no desistir,
y darme este refugio donde puedo vivir.
(Outro)
Donde puedo vivir...
En tus brazos, Papá.
Mi refugio eterno.
Gracias por no desistir.