Rap estoico de filo irónico(Intro)
Paso firme; el circo aplaude al necio con corbata.
Venden humo premium, le ponen marca y lo ata.
Todos quieren trono, foto, foco, foro, oro;
qué curioso: cuanto más presumen, más los devora el lloro.
Yo no vine a dar caricias ni a lustrarles el ego,
vine a partir el espejo donde rezan por su fuego.
Mucho alfa de vitrina, poco temple cuando truena;
se sienten emperadores y no gobiernan ni sus venas.(Estrofa 1)
Míralos: tan elevados que ya flotan de vacíos,
hablan como enciclopedias, piensan como desafíos.
Dicen “soy mi propio jefe”, pero el deseo los contrata;
el lujo les paga en cuotas la miseria que retratan.
Van de finos, de profundos, de titanes del sentido,
pero si el aplauso calla se les cae todo el ruido.
Tanta pose académica, tanta frase calculada,
y no distinguen dignidad de una cuenta decorada.
Compran respeto en envase, validación por docena,
perfuman la podredumbre para llamar “éxito” a la pena.
Yo los miro con desdén, sí, pero no con amargura:
la ironía es bisturí cuando la verdad procura.
Porque el pobre no es el que no tiene; es el que nunca se detiene,
el que cambia paz por premio y ni aun ganando se sostiene.
Doble filo: van de dueños y son siervos del reflejo;
se arrodillan ante el brillo mientras insultan al espejo.