[Intro]
La tormenta ruge, el cielo se parte, destino en sangre y fe, comienza la marcha.
[Verse 1]
Hombre de barba blanca, mirada de trueno, en Marineford resuena el latido profundo.
Cargando la culpa y el amor de un padre, cruzando el humo, su reloj no sabe de tarde.
Golpean las olas contra el casco del mundo, cada golpe es un nombre, cada paso, un recuerdo.
Su hijo Ace, promesa grabada en el pecho, el ritmo del combate late como un despecho.
[Chorus]
Duro es el hierro cuando cae la lluvia, duro es el alma que no se rinde ni una hora.
Entre tormenta y miedo, la marcha no cesa, determinación de padre, la guerra se confiesa.
Caen enemigos como sombras al pasar, el rugido del trueno es su único cantar.
[Verse 2]
Tormenta de acero, poder en cada verse, la barba blanca brilla cuando el acero se pierde.
Sacrificio en cada gesto, sacrificio en cada grito, enfrenta la marea, sin miedo, sin permiso.
La caída del asalto no detiene la promesa, aguanta el peso del mundo, protege la esencia.
El clamor de la batalla se vuelve sermón paternal, una voz que perdona mientras vuelve a luchar.
[Chorus]
Duro es el hierro cuando cae la lluvia, duro es el alma que no se rinde ni una hora.
Entre tormenta y miedo, la marcha no cesa, determinación de padre, la guerra se confiesa.
Caen enemigos como sombras al pasar, el rugido del trueno es su único cantar.
[Bridge]
Y cuando la tempestad cede, el orgullo se hace silencio, mira a su hijo en la distancia, eterno consentimiento.
La distancia se rompe, la fuerza de un abrazo devuelve la luz, hijo y padre vuelven al mismo latido.
[Chorus]
Duro es el hierro cuando cae la lluvia, duro es el alma que no se rinde ni una hora.
Entre tormenta y miedo, la marcha no cesa, determinación de padre, la guerra se confiesa.
Caen enemigos como sombras al pasar, el rugido del trueno es su único cantar.
[Outro]
La batalla se aquieta, la tormenta se rinde ante el lazo que no se puede romper, fuerza que vuelve a nacer.
Padre y hijo, bajo el cielo roto, encuentran en el silencio el perdón y la luz de regresar.