(Verso 1)
Llegaste como una luz en mi camino, Jihoon,
con esa sonrisa que calmaba mi dolor.
Entre palabras y momentos pequeños,
sin darme cuenta te entregué mi corazón.
Pensé que eras mi destino escrito en las estrellas,
la respuesta a todas mis noches más frías.
Pero algunas rosas nacen hermosas…
y aun así pueden esconder espinas.
(Pre-coro)
Porque vi tus manos junto a las de Minha,
y mi mundo empezó a perder color.
No fue solo tristeza lo que quedó en mi pecho,
fue una herida que creció en silencio con mi amor.
(Coro)
Y nacieron rosas negras dentro de mí,
por cada lágrima que nunca dejé salir.
I was drowning in a love that was never mine,
un amor que me dejó perdida entre sombras y lágrimas.
Un sentimiento que no pude detener,
un corazón que olvidó cómo volver a creer.
Yo seguí caminando aunque dolía respirar,
escondiendo mis sueños detrás de una sonrisa más.
Porque incluso rota, yo quería vivir…
aunque mi propio corazón me hiciera sufrir.
(Verso 2)
Entré en aquella empresa buscando empezar,
un nuevo capítulo, una nueva oportunidad.
Entre documentos, relojes y oficinas,
intenté olvidar las sombras de mi vida.
Pero mi pasado seguía detrás de mí,
como una historia que no quería morir.
Y entonces apareció alguien diferente,
con una mirada fría pero un alma ardiente.
(Puente)
Vladislav Blackwell…
un hombre hecho de hielo y oscuridad,
con secretos guardados bajo su piel.
Pero vio mis heridas sin preguntar,
y decidió quedarse cuando todos se fueron.
No buscó una princesa perfecta,
vio a la chica que luchaba por seguir.
Y poco a poco entre silencios y promesas,
algo nuevo comenzó a florecer en mí.
(Coro final)
Ya no eran rosas negras bajo la nieve,
también había un lugar donde mi corazón vuelve.
Después de perderme, después de caer,
encontré una razón para volver a creer.
Jihoon fue la historia que me enseñó a llorar,
pero Vladislav fue quien me ayudó a sanar.
Y aunque mi pasado siempre vivirá en mí,
aprendí que también merecía ser feliz.