Otra noche mirando el techo,
otra vez sin poder dormir.
Tengo mil cosas en la cabeza
y ninguna sé decir.
Guardé fotografías
de momentos que perdí,
caras que alguna vez fueron
todo lo que había para mí.
Y aunque diga que estoy bien,
hay recuerdos que hacen ruido,
como una radio encendida
cuando nadie está conmigo.
Quizás no tengo que volver
a quien ya dejé atrás.
Quizás crecer significa
aprender a soltar.
Tengo un corazón en estática,
haciendo ruido sin parar.
Entre recuerdos y señales
que no puedo descifrar.
Pero aunque todo esté fallando,
aunque no sepa dónde ir,
voy a apagar todo el ruido
para volver a escucharme a mí.
Ya no quiero ser la misma
que tenía miedo de cambiar.
Si pierdo algunas personas,
no significa que perdí mi identidad.
Tengo cicatrices invisibles,
historias que nadie vio,
pero cada madrugada
me recuerda quién soy.
Quizás no tengo que volver
a quien ya dejé atrás.
Quizás crecer significa
aprender a soltar.
Tengo un corazón en estática,
haciendo ruido sin parar.
Entre recuerdos y señales
que no puedo descifrar.
Pero aunque todo esté fallando,
aunque no sepa dónde ir,
voy a apagar todo el ruido
para volver a escucharme a mí.
Y si mañana cambio,
que nadie me diga que no.
No nací para quedarme
en la versión que alguien conoció.
Tengo un corazón en estática,
pero ya empieza a respirar.
Todo lo que parecía roto
también se puede reparar.
Ya no necesito señales
para saber dónde seguir.
Apago todo el ruido...
Y finalmente
me escucho a mí.
Static off.
VAYRA.