Eh-eh-eh-eh
Oh-oh-oh-oooh
Una mañana, me levanto y me cambios, me pongo la camisa y los zapatos, voy hacia bajo por las escaleras, directo a la nevera, tomo una pera voy al sofá a comerla, luego de comerla voy a la heladera y saco otra, siguiendo el proceso hasta que, huy (que dolooor) ¡el estomago!, sentía que iba a reventar, fui al centro de salud y me dijeron que el dolor de estómago es provocado por bacterias, muchas veces, aunque vea que tengo las manos limpias me equivoco. ¿Como así?, le dije. Entonces el doctor trae un microscopio, vi mis bacterias, eran muchas. Por eso
¡Lávate las manos!
(¡Lávate las manos!).
Cada día al despertar debes lavarte las manos si no quieres terminar mal.